Mi día a día con el SPP (Síndrome Post Polio)

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Mi día a día con el Síndrome Post Polio (SPP)

sábado, 12 de diciembre de 2009

Mi Ángel de la Guarda



Esta entrada la quiero dedicar a este buen amigo que siempre me acompaña y nunca me ha dejado.


Como veis, en este blog abundan los angelitos, y si entráis en mi otro blog "Aprender a Vivir" veréis que allí casi todo son haditas lo que hay. Y es que estos seres siempre me han gustado y acompañado en todos los momentos de mi vida.

Cuando era pequeña en los interminables días de hospital, dejaba volar mi imaginación y "veía" realmente a seres fantásticos alrededor mío y de mi cama que me contaban preciosas y magníficas aventuras y nunca me dejaban sola, siempre estaban ahí... Incluso cuando temblaba de miedo al ver llegar a los médicos haciendo su ronda habitual, ellos me susurraban al oído que no pasaba nada... que todo estaba bien... y lograban tranquilizarme como nadie era capaz de hacerlo. Incluso conseguían que llegara a reír con las bromas que uno de los médicos siempre nos hacía.

Pero entre todos estos seres mágicos había uno que destacaba y al que quería muchísimo: Mi Ángel de la Guarda. Él, prevalecía entre todos los demás. Ni os imagináis lo que me ha llegado a proteger ni de las cosas que me llegó a librar... Pues por arte de magia evitaba que me despeñara por los barrancos de los pinos que había frente a mi casa cuando me acercaba peligrosamente a coger moras, o cuando ante todo pronóstico era capaz de trepar a un árbol o subir la montaña que había cerca de mi barrio (a más de uno le costaba subir y no lo conseguía) Ni disgustos que le habré dado al pobrecito. ¡¡¡Menuda paciencia la suya!!!

Pero todo eso desapareció cuando crecí, pues me dediqué a estudiar, trabajar, y fundar una familia.

Hasta que nació mi hija y gracias a ella volví a redescubrir a todos estos seres angélicos y de fantasía (?) a través de sus ojos, las lecturas y cuentos que le contaba. Muchos de los cuales estaban sacados de los viejos recuerdos de mi infancia en el hospital. Pero ella creció y volví a meterme en mi mundo olvidando a mi querido Ángel Guardián...

Y heme aquí, escribiendo estas letras como reconocimiento ante su paciencia y su amor hacia mí. Y para darle las gracias por no haberme abandonado nunca, ni Él, ni las haditas, nomos, y demás seres fantásticos que llenaron mis días y mis noches infantiles y que hoy de nuevo las vuelven a llenar.

Gracias a todos por seguir aquí. Y si, ya sé... el día que abandone este mundo haréis una fiesta porque por fin os librastéis de mí y podréis respirar y descansar en paz. Con la guerra que os he dado..... jajajaja Sobre todo a ti, mi querido Ángel Guardián ;-)

Con cariño, Leonor