Mi día a día con el SPP (Síndrome Post Polio)

Mi día a día con el SPP (Síndrome Post Polio)
Mi día a día con el Síndrome Post Polio (SPP)

viernes, 3 de octubre de 2014

Carta a mi fiel compañero el SPP...

Dolor:

Destruyeme por entero
y haz que desaparezca... Aunque se que esto no lo harás porque no te conviene, lo tuyo es la invasión pasiva pero agresiva y sin pausa para pillar desprevenida a tu víctima y anular su capacidad de reacción. Así te aseguras que no se muere, sino que sigue viva, respirando y sufriendo... Porque eso es de lo que tu te alimentas y creces: de su dolor.

     Si... lo tuyo no es matar. Eso sería demasiado fácil y condescendiente. Mejor dejarnos vivos para seguir divirtiéndote y creciendo cual mole infecta y avasalladora.

Tuya aunque me pese y sin escapatoria...


lunes, 18 de agosto de 2014

Un escalón mas hacia abajo... siempre hacia abajo...


Hoy me siento así....
    Y estoy cansada... agotada...
        Sin fuerzas ni ánimos para luchar.


Quizás mi gran error ha sido y es este: El luchar contra el dolor. Contra lo inevitable.
Tal vez lo único que tenía que hacer era aceptarlo y dejarlo vivir en mí...
Dejar que conviviera dentro de mi cuerpo y me invadiera por completo sin oponer resistencia, sino todo lo contrario: mimándolo, acunándolo... dejando que se acomodara y se sintiera a sus anchas.

Pues bien. Ya está. Ya lo he hecho.
Lo dejo. Lo acuno. Lo acomodo.

Bienvenido dolor. Esta es tu casa. Mi cuerpo ya no me pertenece. Es tuyo por entero.
Te lo cedo. 
Te lo regalo.

Tratalo bien porque no tengo otro. O mejor, destruyelo por entero y haz que desaparezca.

Toda tuya...
Me abandono por entero.
Adios lucha. Hola ensoñación.

Con languidez y sin emoción,
Leonor


*Después de mas de un año de intentarlo evitar, en el día de hoy me doblego al fin y decido doblar la dosis de morfina y empezar a tomar ansiolíticos y porquerías por el estilo.

sábado, 7 de junio de 2014

Amor Odiado


Tumbada en la cama te miro.. y te odio.
Si necesito ir al baño te miro... y te amo.

Sin ti no sería nada, no tendría ni un mínimo de libertad,
Tu me la has dado... pero también me la has quitado.

La familia reunida... cenando junta para celebrar que llegó el gran día.
Risas... Llantos... Conversaciones intrascendentes... Abrazos... Besos...
Es lo que imagino mientras te miro de reojo y siento como resbalan las lágrimas por mis mejillas sin poderlas ni quererlas contener.
¿Para qué?... Déjalas que salgan. Que se derramen por entero y bañen mi pijama y cama,
Esta cama que ya he empezado también a odiar.
O quizás a amar?... No lo se.
Pero cuantas más salgan menos quedaran para mañana. Para el gran día.

Y amanecerá de nuevo. Y saldrá el sol.
Y aunque les pese ahí estaré.

Con mi risa encantadora. Con mi buen humor. 
Acicalada hasta las pestañas para recibir como es debido a la que hoy es su gran día.

Y como no... acompañada por ti. Por mi amiga inseparable.

Y aunque mientras todos están reunidos yo te odie por no permitirme ir, en unas horas te amaré porque me permitirás disfrutar de una bonita y enternecedora ceremonia. Pero mientras tanto te seguiré odiando por todo lo que me has quitado. Si... no me mires con esa media sonrisa burlándote de mi. Porque tu me has quitado la libertad de poder entrar en las tiendas o restaurantes, de disfrutar probándome vestidos y zapatos, de ir a la peluquería de mi elección, de pisar la arena de la playa, de sentir su calidez, o su frescor cuando paseas por la orilla del mar, ese mar que tanto amo y al que tanto echo de menos porque no soy libre de ir hasta él cuando desee. Y tantas y tantas cosas más... que llenaría un montón de folios si las quisiera todas enumerar.

Y tu sigues ahí, impasible. Mirándome a tu vez.

Porque sabes que por mas que te odie, te necesito. 
Y volveré a ti una y otra vez...


Lo se... Tuya no es la culpa, 
Si no de las ciudades no adaptadas y de las personas no concienciadas.

También se que me has dado mucho... 
Mucho mas de lo que nunca hubiera podido alcanzar ni descubrir,
Pero esa es otra historia que algún día escribiré...

Tuya aunque me pese,
Leonor




lunes, 4 de noviembre de 2013

Gris Amanecer...





Hoy en mi ciudad el día amaneció gris y frío. Justo como mi alma.
Hoy... no veo sentido a levantarme de la cama. 
¿Para qué? Para sentir el dolor en toda su intensidad?
 Mejor me quedo aquí acurrucada ignorando las señales de mi cuerpo que me instan a drogarme a tope para no sentir los músculos, ni tendones, ni huesos... 
Ni tan solo la piel. 
Pues ella también se rebela y duele... 
Duele como si mil alfileres se insertaran al mismo tiempo en ella. 


Si... hoy mejor me quedo aquí y no me muevo...




       Un abrazo de corazón a corazón...

martes, 30 de julio de 2013

Otro verano mas... Y ya pasó un año :)

Como pasa el tiempo... Inexorable, sin mirar nada ni a nadie. Y como el que no quiere la cosa y sin darme a penas cuenta ha pasado todo un año. Un año vivido casi sin sentir y con mis blogs abandonados por culpa de este cansancio abismal que nunca me deja. Se ha pegado a mi como una lapa y no hay forma de que se largue a buscar otros ambientes o lugares donde sea bien recibido, pues parece mentira que no sepa que aquí no se le quiere. Pero a él le da igual... se instala en tu cuerpo, se acomoda ricamente y cuando te quieres dar cuenta ya no hay forma de echarlo. Es un ocupa indeseable y muy listo al que no hay forma de sacar.
Tanto es así, que ni matándolo de hambre se va. A él le da igual que comas o no... que duermas o solo te tumbes, que pienses (siempre y cuando no se te ocurra mover un dedo) o que dejes tu mente en blanco... Que mas da. El caso es anularte e ir desconectandote de las personas que te rodean y de tus amigos, pues hasta coger un teléfono para atender una llamada supone un esfuerzo tan abismal, que pasas de ello.

A veces te remuerde un poco eso que llaman "conciencia" y piensas que deberías devolver las llamadas o interesarte por esa amiga que sabes lo está pasando mal... Pero entonces llega Don Cansancio y te convence de que ahora no es el momento, que es mejor dejarlo para mañana... pero ese mañana, nunca llega. Y así "Él" se siente cada vez mas a sus anchas y mas cómodo en ese habitáculo que forma tu cuerpo y se termina de instalar tan ricamente.

Pero no pierdo la esperanza. Se que llegará el día en que lograré exterminarlo, aunque reconozco que me lo está poniendo muy difícil, pues ni los medicamentos que me trago logran asustarlo.

¡Feliz y plácido verano amigos míos! Yo voy a seguir vegetando....

Leonor....