Mi día a día con el SPP (Síndrome Post Polio)

Mi día a día con el SPP (Síndrome Post Polio)
Mi día a día con el Síndrome Post Polio (SPP)

lunes, 4 de noviembre de 2013

Gris Amanecer...





Hoy en mi ciudad el día amaneció gris y frío. Justo como mi alma.
Hoy... no veo sentido a levantarme de la cama. 
¿Para qué? Para sentir el dolor en toda su intensidad?
 Mejor me quedo aquí acurrucada ignorando las señales de mi cuerpo que me instan a drogarme a tope para no sentir los músculos, ni tendones, ni huesos... 
Ni tan solo la piel. 
Pues ella también se rebela y duele... 
Duele como si mil alfileres se insertaran al mismo tiempo en ella. 


Si... hoy mejor me quedo aquí y no me muevo...




       Un abrazo de corazón a corazón...

martes, 30 de julio de 2013

Otro verano mas... Y ya pasó un año :)

Como pasa el tiempo... Inexorable, sin mirar nada ni a nadie. Y como el que no quiere la cosa y sin darme a penas cuenta ha pasado todo un año. Un año vivido casi sin sentir y con mis blogs abandonados por culpa de este cansancio abismal que nunca me deja. Se ha pegado a mi como una lapa y no hay forma de que se largue a buscar otros ambientes o lugares donde sea bien recibido, pues parece mentira que no sepa que aquí no se le quiere. Pero a él le da igual... se instala en tu cuerpo, se acomoda ricamente y cuando te quieres dar cuenta ya no hay forma de echarlo. Es un ocupa indeseable y muy listo al que no hay forma de sacar.
Tanto es así, que ni matándolo de hambre se va. A él le da igual que comas o no... que duermas o solo te tumbes, que pienses (siempre y cuando no se te ocurra mover un dedo) o que dejes tu mente en blanco... Que mas da. El caso es anularte e ir desconectandote de las personas que te rodean y de tus amigos, pues hasta coger un teléfono para atender una llamada supone un esfuerzo tan abismal, que pasas de ello.

A veces te remuerde un poco eso que llaman "conciencia" y piensas que deberías devolver las llamadas o interesarte por esa amiga que sabes lo está pasando mal... Pero entonces llega Don Cansancio y te convence de que ahora no es el momento, que es mejor dejarlo para mañana... pero ese mañana, nunca llega. Y así "Él" se siente cada vez mas a sus anchas y mas cómodo en ese habitáculo que forma tu cuerpo y se termina de instalar tan ricamente.

Pero no pierdo la esperanza. Se que llegará el día en que lograré exterminarlo, aunque reconozco que me lo está poniendo muy difícil, pues ni los medicamentos que me trago logran asustarlo.

¡Feliz y plácido verano amigos míos! Yo voy a seguir vegetando....

Leonor....