
Nunca llegaré a entender las envidias y los celos. Sé que los celos son una enfermedad casi imposible de corregir y que las personas que los padecen sufren mucho, pero hay veces que no lo soporto.
Cuando me pilla en baja forma (como por ejemplo ahora) no me entra en la cabeza que una persona me pueda envidiar. Y sí, aunque parezca imposible las hay que me tienen celos. Y no son personas ajenas a mí, sino personas de mi entorno más inmediato. ¿Increible, no? Pero cierto.
Gracias a Dios y a haber espabilado y trabajado desde mi adolescencia, hoy dispongo de una paga que me permite vivir sin trabajar, no es para tirar cohetes, pero no me quejo, y todos sabemos que "las penas con pan son menos penas" como quien dice... Pero lo que no saben los de mi alrededor, es lo caro que resulta estar en una silla de ruedas. Todo lo tienes que pagar: Para que te limpien la casa, para que te ayuden a vestir... Si sales, has de tirar de taxis... y un largo etcétera que se pierde en la lejanía y que antes de final de mes te tiene temblando las cuentas bancarias. Pero eso no se ve. Solo ven que hay quien te tiene un detalle y te hace un regalito, o que con la paga extra le compraste un caro capricho a tu esposo para compensarle de alguna forma todo lo que hace por ti...
Pero digo yo, ¿de qué me sirven todos los caprichos si estoy en cama? ¿para qué necesito el dinero si no es para tener calidad de vida? Yo paso de comprarme ropa porque para qué... si no tengo ganas de salir, si mi cuerpo no para de engordar por falta de movimiento... Por qué envidiar mi paga si ni tan solo puedo ir al centro de la ciudad porque a los 20 minutos de coche ya estoy reventando de dolor... Y de ir de fin de semana... eso ni pensarlo, por supuesto. Entonces ¿qué es lo que envidian? ¿mi soledad? ¿mis días vacíos? ¿o los llenos de lágrimas? ¿el no querer levantarme porque no le veo sentido a mi vida? ¿o el no poder levantarme aunque quiera porque mi cuerpo no me lo permite? no sé... tal vez me envidien el saco de dolor intenso que es mi cuerpo todas las horas del día y de la noche. Quién sabe.
Pero cuando miro y veo este panorama tan negro como la noche sin luna, es cuando menos comprendo las envidias y los celos. Y todo esto, aunque parezca mentira me da por llorar y me pone mucho más triste, pues yo era mucho más feliz sin lugar a dudas cuando trabajaba y me hacía cargo de mi casa, mi hija, y encima todavía me quedaba tiempo para hacer aquellas cosas que realmente me gustaban y llenaban mi vida y mi tiempo, como eran mi meditación, la lectura, el estudio de las ciencias alternativas... etc. Y ahora, estoy tan agotada física y psíquicamente, que ni tan siquiera puedo hacer una buena relajación. Con lo cual, tanto tiempo libre que tengo, y ¿para qué, si no soy capaz de concentrarme o de llevar a cabo una lectura sin que se me haya olvidado la página anterior que acabo de leer?
Pero en fin, como dije al principio, los celos son una enfermedad y no tienen cura.
Mil besitos,