
Menudo veranito que estamos teniendo aquí en Barcelona. A pesar de hacer mucha calor (cosa que me encanta jeje) no lucen los días porque casi siempre está nublado o con lluvias, con lo cual, de ir a la playa nada de nada ¡con lo bien que una se lo pasa! y eso sin contar lo estupendo que van para nuestros atormentados huesos, la brisa marina y el solete. Pero bueno... mejor dejarlo antes de que me empiece a cabrear, pues tanto esperar el verano, para al final no poder ni disfrutarlo.
Lo que yo decía... que me tendría que haber ido a vivir a Canarias. Si no lo hice hace un par de años, cuando buscábamos un piso adaptado a mis condiciones físicas, fue porque mi marido se empeñó en seguir aquí a causa de su trabajo y al final me convenció, pero creo que no le tendría que haber echo caso, total, al final se quedó en el paro... Y aquí con tanta humedad no tengo calidad de vida, ya que ésta es lo peor que puede haber para mis huesos, y allí en mi querida Fuerteventura, con esos vientos tan tórridos del África, estoy divina. Eso sin hablar de sus gentes maravillosas, pues a parte del clima y el bello paisaje de la isla, me encantan las personas que allí viven. Total: un paraiso para mis sentidos.
Pero bueno, mejor no quejarse, pues mentiría si dijese que no me gusta vivir aquí, en la tierra donde nací y me crié. Sé que si algún día me marchase la echaría mucho de menos, por eso lo ideal sería poder tener una casita en Fuerteventura y otra aquí en mi querida Barcelona, así viviría medio año en cada una y asunto solucionado jajaja... Pero no pierdo la esperanza... Quizás algún día lo consiga.
¡FELIZ VERANITO! mis queridos amigos. Espero y deseo que lo paséis muy bien y que disfrutéis al máximo de todo lo que la vida os ofrezca. Yo por mi parte he aprendido a disfrutar hasta de esta lluvia puñetera que repiquetea en mis doloridos huesos como si de maracas se tratasen.
Lo que yo decía... que me tendría que haber ido a vivir a Canarias. Si no lo hice hace un par de años, cuando buscábamos un piso adaptado a mis condiciones físicas, fue porque mi marido se empeñó en seguir aquí a causa de su trabajo y al final me convenció, pero creo que no le tendría que haber echo caso, total, al final se quedó en el paro... Y aquí con tanta humedad no tengo calidad de vida, ya que ésta es lo peor que puede haber para mis huesos, y allí en mi querida Fuerteventura, con esos vientos tan tórridos del África, estoy divina. Eso sin hablar de sus gentes maravillosas, pues a parte del clima y el bello paisaje de la isla, me encantan las personas que allí viven. Total: un paraiso para mis sentidos.
Pero bueno, mejor no quejarse, pues mentiría si dijese que no me gusta vivir aquí, en la tierra donde nací y me crié. Sé que si algún día me marchase la echaría mucho de menos, por eso lo ideal sería poder tener una casita en Fuerteventura y otra aquí en mi querida Barcelona, así viviría medio año en cada una y asunto solucionado jajaja... Pero no pierdo la esperanza... Quizás algún día lo consiga.
¡FELIZ VERANITO! mis queridos amigos. Espero y deseo que lo paséis muy bien y que disfrutéis al máximo de todo lo que la vida os ofrezca. Yo por mi parte he aprendido a disfrutar hasta de esta lluvia puñetera que repiquetea en mis doloridos huesos como si de maracas se tratasen.